Miembro destacado: Didier Ramírez habla sobre la conexión de BIM, la visualización y la IA con Autodesk Flow Studio

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Nota: Este artículo está escrito y publicado en inglés y es una versión traducida del original publicado aquí.

 

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Descubriendo la potencia del 3D 

El viaje de Ramírez comenzó en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde estudió arquitectura. Aunque se sintió atraído por el diseño, fue un encuentro casual con la visualización digital lo que cambió el curso de su carrera. 

 

"Recuerdo haber asistido a una presentación en la Facultad de Arquitectura cuando aún era estudiante", recuerda. "Dos ponentes mostraron proyectos creados con herramientas digitales. En ese momento, apenas sabía cómo usar ningún software 3D, pero ver lo que era posible me fascinó por completo. Fue entonces cuando realmente comenzó mi interés en este mundo". 

 

Esa fascinación lo llevó más allá de la práctica arquitectónica tradicional. Obtuvo una maestría en Animación 3D de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, una experiencia que amplió su comprensión de la narración visual, la animación y los entornos digitales. 

 

Al principio de su carrera, Ramírez se sintió igualmente atraído por la visualización arquitectónica y BIM. "Al principio me interesaba el potencial visual del modelo digital", dice. "Con el tiempo, me di cuenta de que un modelo no era solo una forma de representar un proyecto. Podría coordinar la información, automatizar procesos, mejorar la toma de decisiones y comunicar la finalidad del diseño". 

 

Posteriormente, realizó una maestría en gestión de proyectos de la UNAM y estudios de posgrado relacionados con programación visual y diseño paramétrico. Además de su formación académica reglada, ha seguido una formación especializada en gestión de BIM, automatización, IA aplicada a AEC y visualización arquitectónica avanzada, que han sido fundamentales en su trabajo profesional actual. 

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De modelador a estratega tecnológico 

Entre 2014 y 2016, Ramírez trabajó como modelador de BIM en ICA BIM, contribuyendo a importantes proyectos de infraestructura en todo México, incluidos trabajos relacionados con la expansión de la carretera de circunvalación Periférico de la Ciudad de México y otras iniciativas de transporte a gran escala. «Ese período fue muy importante porque me permitió comprender la relación entre la geometría, la coordinación, la información y la documentación en proyectos grandes», dice. 

 

En 2017, Ramírez trabajó como generalista 3D en el proyecto SYNTHIA, afiliado al Centro de Visión por Computador de Barcelona. La iniciativa utilizó entornos urbanos sintéticos para ayudar a entrenar sistemas de inteligencia artificial. "Para mí, fue una experiencia muy significativa porque combinaba el 3D, los entornos urbanos sintéticos, la visión por ordenador y la inteligencia artificial", afirma. "Mirando hacia atrás, fue uno de mis primeros encuentros reales con la convergencia de la visualización y la IA". 

 

Junto con su trabajo de consultoría, la educación se convirtió en otra parte definitoria de su carrera. Ramírez ayudó a crear programas de capacitación en BIM en la Facultad de Arquitectura de la UNAM, incluido el Programa de Diploma en Modelado BIM y el Programa de Diploma en Coordinación y Gestión de Proyectos BIM. "Ese trabajo ha sido fundamental porque me ha permitido formar profesionales, estructurar el conocimiento técnico y presentar BIM a las nuevas generaciones de arquitectos, ingenieros y especialistas", afirma. 

 

Unir disciplinas 

Hoy en día, el trabajo de Ramírez abarca consultoría, capacitación, investigación aplicada y desarrollo de flujos de trabajo. Entre sus áreas de interés se incluyen la gestión de BIM, la coordinación de proyectos digitales, la automatización, la integración con IA, la visualización arquitectónica y la formación profesional. 

 

En lugar de ver estas disciplinas como especialidades separadas, las ve como partes de un ecosistema más grande. "Para mí, BIM, ArchViz y la animación siempre han estado conectados", explica. "BIM organiza la información de los proyectos. ArchViz comunica su valor visual. La animación transforma el espacio en una experiencia narrativa. Juntos, crean una comprensión mucho más completa de un proyecto". 

 

Durante gran parte de su carrera, esas conexiones fueron difíciles de establecer porque los flujos de trabajo y los ecosistemas de software estaban fragmentados. Eso está empezando a cambiar. 

 

"No creo que el problema fuera que estos mundos no pudieran colaborar", dice. "Simplemente no siempre tuvimos los procesos adecuados para conectarlos. Hoy en día, esa convergencia es mucho más clara gracias a la automatización, las tecnologías en tiempo real, la interoperabilidad y la inteligencia artificial". 

 

Influencias de la arquitectura al cine 

Ramírez se inspira en una amplia gama de campos creativos. Sus influencias incluyen artistas de visualización arquitectónica como BBB3VIZ, Alex Roman y Adán Martín, así como cine, animación, fotografía, videojuegos y destacados estudios de efectos visuales. 

 

"Me fascinan los mundos visuales que hacen más que demostrar habilidad técnica", dice. "Los que crean atmósfera y brindan una experiencia son los que se quedan conmigo". 

Ese énfasis en la atmósfera es evidente en su propio trabajo. "Cuando creo una escena, lo que más me esfuerzo por transmitir es el estado de ánimo, la atmósfera y la experiencia". 

 

La misma filosofía da forma a su enfoque de BIM. Se siente especialmente inspirado por los profesionales que ven las herramientas digitales no solo como software de producción, sino como sistemas para mejorar el flujo de información a través de un proyecto. "Para mí, BIM no se trata solo de modelar. Se trata de gestionar la información, coordinar disciplinas, automatizar tareas y respaldar mejores decisiones". 

 

Exploración de la IA en los flujos de trabajo de producción 

A medida que las herramientas de IA están cada vez más disponibles, Ramírez se ha centrado en comprender cómo pueden contribuir a los flujos de trabajo de producción del mundo real en lugar de tratarlas únicamente como herramientas de generación de imágenes. 

 

"Me interesé en la IA muy pronto como herramienta de exploración visual", dice. "Pero rápidamente me di cuenta de que podría ser mucho más que eso. Puede acelerar etapas del proceso creativo y técnico que tradicionalmente consumen mucho tiempo". 

 

Un ejemplo es su experimentación con Autodesk Flow Studio, que permite a los usuarios generar recursos en 3D a partir de mensajes de texto o imágenes e integrarlos en sistemas de producción tradicionales. 

 
Lo que le atrajo no fue la capacidad de crear imágenes acabadas al instante, sino la oportunidad de acelerar la creación y exploración de los elementos en las primeras fases. "El problema que mejor resuelve es la velocidad durante las fases iniciales", explica. "Permite pasar rápidamente de una idea a un elemento tridimensional que puede servir como punto de partida para la composición, la escala, la atmósfera y la dirección visual". 

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En su flujo de trabajo, los recursos generados en Flow Studio se perfeccionan y se integran en escenas más grandes mediante herramientas como 3ds Max y Arnold. "Para mí, el flujo de trabajo ideal no es la IA frente al software tradicional", afirma. "Es IA más software tradicional". 

 

Mirando hacia el futuro 

Ramírez cree que el futuro pertenece a profesionales que puedan unir disciplinas técnicas y creativas mientras adoptan las nuevas tecnologías con cuidado. Él ve un enorme potencial para la IA en los flujos de trabajo de AEC, no solo para la visualización, sino también para la automatización, la documentación, la revisión, la coordinación y la toma de decisiones. 

 

"Lo que más me emociona es reducir la distancia entre una idea y un prototipo tangible", dice. "La IA nos permite explorar más opciones, comparar alternativas más rápidamente y dedicar más tiempo al juicio, la dirección visual y la resolución de problemas". 

 

Si pudiera ofrecer un consejo a su yo más joven, sería simple: "No solo aprendas herramientas. Aprende a conectar mundos". Esa filosofía lo ha guiado a lo largo de toda su carrera, desde estudiante de arquitectura hasta especialista en BIM, profesor, artista de visualización y defensor de la IA. A medida que la tecnología continúa remodelando la forma en que se diseñan, comunican y entregan los proyectos, Ramírez sigue centrado en el mismo objetivo que lo atrajo por primera vez al mundo del 3D hace décadas: ayudar a las personas a comprender con mayor claridad la finalidad del diseño. 

 

"La arquitectura no existe solo en dibujos o modelos técnicos", dice. "También existe en la forma en que la gente lo imagina y lo experimenta antes de construirlo". Para Ramírez, la tecnología es, en última instancia, un medio para hacer que esa experiencia sea más rica, más eficiente y más humana.