¿Qué es el proceso BIM? ¿Y qué no es?

aJRwCu4rP5mC8pE54n0FL.png

Este artículo está escrito y publicado en francés. Esta es una traducción de la versión original disponible aquí.  

1. BIM: un proceso, no una herramienta

El Building Information Modeling (BIM), según la norma ISO 19650, no es un software ni un modelo tridimensional. Se trata sobre todo  de un proceso de gestión de la información aplicado a las estructuras construidas, a lo largo de su ciclo de vida: diseño, construcción, operación, mantenimiento y, si es necesario, deconstrucción.
El objetivo del BIM es garantizar la trazabilidad, coherencia y calidad de los datos que describen la estructura, promoviendo la colaboración entre las distintas partes interesadas: propietarios de proyectos, diseñadores, ingenieros, empresas, operadores.

2. Un enfoque colaborativo y de gestión

BIM implica un cambio cultural importante. Ya no se trata de trabajar en silos, es decir, cada parte interesada actúa de forma aislada, produciendo sus propios documentos o modelos sin ninguna coordinación real con los otros oficios. Este enfoque conduce a redundancias, pérdida de información e inconsistencias entre disciplinas. BIM se destaca por fomentar un intercambio estructurado y controlado de información. Esto da a todas las partes interesadas acceso a una base de datos común, fiable y verificable.
Es en este contexto que se inscriben varios roles:

  • El BIM Manager, que define las reglas de estructuración y asegura su aplicación.
  • El coordinador BIM, que garantiza la coherencia de los modelos y la calidad de los intercambios, se encuentra en el entorno operativo del proyecto, en contacto directo con los equipos de producción. Transmite y aplica las directrices establecidas por el BIM Manager y actúa como interfaz entre el BIM Manager y los modeladores, con el fin de garantizar que las instrucciones de estructuración y calidad se respeten concretamente en el modelo digital.
  • Los modeladores, que producen los modelos digitales en software CAD y garantizan su precisión.
    Todos contribuyen al cumplimiento de los protocolos y requisitos definidos en los documentos contractuales (por ejemplo, Requisitos de información del empleador (EIR), Plan de ejecución BIM (BEP)).

3. Lo que no es BIM

Es común escuchar hablar de "software BIM" u "objeto BIM". Esta confusión mantiene una visión reduccionista.

  • Software como Revit, Archicad, Tekla o Navisworks no es una herramienta o software BIM. Se trata de herramientas  que participan en el proceso BIM, al permitir producir datos integrados en modelos digitales.
  • Una biblioteca de objetos 3D, incluso enriquecida con datos técnicos, no es BIM en sí misma. Son elementos que, integrados en un modelo, pueden contribuir al proceso BIM, siempre que se cumplan los estándares de información. Estos estándares provienen del propio proceso BIM: se definen en los Requisitos del Empleador (EIR), especificados en el Plan de Ejecución BIM (BEP) y se basan en marcos normativos como la serie ISO 19650.
  • BIM no es solo una visualización 3D: producir imágenes hermosas o representaciones realistas puede ser útil, pero es solo una faceta de una herramienta CAD y no el corazón del proceso BIM.
  • BIM no es solo una base de datos aislada: la información que recopila debe compartirse y coordinarse entre los actores, y no almacenarse sin gobernanza.
  • BIM no es solo una obligación normativa es una forma de trabajar para mejorar la calidad y el rendimiento de los proyectos, más allá del cumplimiento.
  • BIM no es un entregable fijo: es un proceso dinámico que evoluciona según las fases del proyecto y las necesidades del empleador.

Reducir BIM a un software o un catálogo de objetos ignora su dimensión organizativa y colaborativa. En realidad, BIM debe entenderse como un método de trabajo global, donde los datos circulan y se enriquecen continuamente al servicio de todo el proyecto.

4. Un ciclo de vida completo

Uno de los puntos clave a recordar es que BIM (Building Model Information) cubre todas las fases del proyecto, incluido el diseño.

  • Durante el diseño, BIM estructura la producción y el intercambio de información:
    • Programación y requisitos: formalización de las necesidades de la organización – Requisitos de Información Organizacional (OIR) – y activos – Requisitos de Información de Activos (AIR) – luego traducción a los Requisitos de Información de Intercambio (EIRRequisitos de Información de Intercambio de acuerdo con la norma ISO 19650).
    • Estudios y variantes: desde el boceto hasta los estudios del proyecto (Resumen Preliminar de Diseño (APS), Anteproyecto (APD), Proyecto (PRO)), gestión de variantes y fases para evaluar soluciones técnicas y económicas.
    • Análisis y simulaciones: estructura, térmico, acústico, iluminación, calidad del aire, huella de carbono, sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC).
    • Cantidades, costes y planificación: extracción controlada de cantidades, las llamadas estimaciones "5D" y simulaciones "4D" para anticipar secuencias.
    • Coordinación y control de calidad: revisiones de maquetas, detección de inconsistencias, verificación de requisitos (Information Delivery Specification (IDS) o reglas internas) en el Common Data Environment (CDE).
  • Durante la construcción, BIM juega un papel central al facilitar la coordinación de oficios, la detección y resolución de conflictos entre disciplinas, la optimización de las secuencias del sitio gracias a la simulación "4D" y el seguimiento de cantidades y costos en relación con la planificación. También permite documentar con precisión las opciones técnicas y garantizar la trazabilidad de los materiales y equipos instalados.
  • Durante la operación, BIM se convierte en una fuente de información estructurada y dinámica: proporciona a los gerentes y operadores una base de datos confiable para el mantenimiento preventivo y correctivo, la gestión centralizada de edificios (BMS), la planificación de intervenciones, el monitoreo de energía y las actualizaciones del inventario de equipos. El modelo digital se puede conectar a sistemas de gestión asistida por computadora (CMMS) para mejorar el rendimiento general de la estructura.
  • Al final de la vida útil, los datos estructurados de BIM ofrecen perspectivas de sostenibilidad: preparan para la deconstrucción selectiva identificando la naturaleza y la cantidad de materiales, facilitan el reciclaje y la reutilización, y contribuyen a una gestión responsable del ciclo de vida. Esta continuidad de la información permite reducir los residuos, recuperar recursos e integrar los objetivos de la economía circular en el sector de la edificación.
    De esta manera, BIM es un hilo conductor  todo el ciclo de vida del edificio, garantizando la continuidad y el valor de la información.

5. Una demanda de calidad y estándares

El éxito del proceso BIM se basa en el rigor y el cumplimiento de las normas. Las normas de la serie ISO 19650 proporcionan un marco reconocido internacionalmente sobre cómo organizar la información, quién hace qué y cuándo.
Sobre la base de este marco, los actores del proyecto se aseguran de que los datos producidos satisfagan las necesidades del empleador, sigan siendo interoperables y conserven su utilidad más allá de la simple producción de planes.

 

En resumen:
BIM es  un proceso colaborativo de gestión de la información, no un software o un objeto. Su valor radica en la calidad de los datos compartidos y su uso en cada etapa de la vida de una estructura. Las herramientas son solo medios; el proceso es un cambio en el método y la cultura de trabajo. El proceso BIM (Building Information Modeling) debe aplicarse a la industria de la construcción en su conjunto y no limitarse a una corporación o comercio en particular: afecta a toda la cadena de valor de la construcción, la ingeniería y las operaciones.

 

Este artículo está escrito y publicado en francés. Esta es una traducción de la versión original disponible aquí.